miércoles, 5 de diciembre de 2007

Tropezón en Londres.- ¡ Oh my God !

En esa calidad se encontraba, disfrutando de la compañía de varios a quienes había exiliado, relegado, detenido y/o expulsado del país, cuando se le ocurrió viajar a vitrinear armamento en Londres.

En misión oficial, esta vez incluso con Pasaporte Oficial verdadero, otorgado por la Cancillería del gobierno de la Concertación de Partidos por la Democracia, le ocurrió el percance.

Fue detenido por Scotland Yard atendiendo una orden de búsqueda y captura internacional girada por el juez español Baltazar Garzón.

Lo primero que se le aconsejó al detenido Capitán General por uno de los mejores bufetes de abogados de Inglaterra fue que se enfermara, asunto que hizo de inmediato gracias a su exquisita habilidad para fingir lo que fuese necesario. Tan bien lo hizo que la court de Londres le permitió gentilmente que buscara él mismo una residencia como para que se sintiera cómodo. De modo que pudo trasladarse de la clínica a un chalet en un buen barrio a esperar el curso de los acontecimientos.

Allí atrajo verdaderas romerías de partidarios dispuestos a jurarle lealtad vitalicia y cuya lista no incluyo debido a que es muy fácil encontrar la información en la red. Año 1998.

Tan enfermo demostró estar que pasados menos de dos años el ministro Straw optó por enviarlo de regreso a Chile, para que no fuera cosa que se les muriera en Londres y quedaran con la animita, costumbre muy poco british

En un aeropuerto militar se mantuvo durante varios meses un avión 707 con tres tripulaciones incluido equipo médico a objeto de trasladar a "su patria" al ilustre enfermo.

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